¿Qué hacer con las bombillas viejas?

bombillaYa terminó la época de las bombillas convencionales. Ahora hacen furor las bombillas de bajo consumo. Pero ¿qué hacer con las bombillas rotas? ¿Reciclarlas? ¿Tirarlas al contenedor de vidrio? No se vuelven a utilizar ni las bombillas convencionales ni las lámpara halógenas, pues no tienen ningún material que lo exigiría y por lo tanto se las puede tirar a la basura en vez del contenedor de vidrio. El cristal de las botellas y vasos es distinto al cristal de las lámparas y bombillas. Por lo tanto las bombillas tiradas al contenedor de vidrio por equivocación causan bastantes problemas en el momento de reciclar el cristal. Sin embargo, las lámparas de bajo consumo no deben estar ni en la basura no reciclable ni en el contenedor de vidrio, ya que contienen de acuerdo con su luminosidad y su tamaño hasta ocho miligramos del metal  pesado mercurio. Por lo tanto hay que entregarlas en un punto de reciclaje. En la actualidad existen algunos 25.000 puntos de devolución de este tipo de lámparas. A menudo se puede entregar a las tiendas especializadas que comercializan las nuevas lámparas de bajo consumo las lámparas viejas.
También las lámparas LED se deben eliminar tirándolas a la basura electrónica. Contienen arseniuro de galio venenoso y peligroso para el medio ambiente.
Por un lado las lámparas de bajo consumo son bueno para nuestras finanzas ya que ayudan a ahorrar electricidad, pero por otro lado pueden resulta dañino para la salud. Normalmente tienen una larga durabilidad, pero si se rompe una de estas lámparas hay que tomar en cuenta algunas medidas de seguridad: Primero se debe abrir la ventana. Después se debe abandonar la habitación por media hora. En este tiempo se desvanecen los vapores de mercurio. Mercurio se evapora a temperatura ambiente. Después se tienen que recoger con mucho cuidado los pedazos de vidrio. No se debe utilizar la aspiradora, ya que la aspiradora no haría más que repartir el mercurio en el aire. Los restos de la lámpara de bajo consumo se deben empaquetar de forma hermética para entregarlos posteriormente en un punto de reciclaje.